¿Tienes alguna obsesión?

Una de las características que definen mejor a una persona son sus obsesiones. Las obsesiones, siempre que no sean manías, te definen al máximo y pueden ser usadas para llevarte a niveles fuera de lo que podríamos catalogar como “normal” y pueden ayudarte a sobresalir del resto.

Si te preguntaran por las tuyas ¿Te animarías a describirlas? ¡Venga, para romper el hielo, yo empiezo! 

Estas son las mías:

TOMAR UN CAFÉ ANTES DE UNA REUNIÓN

Tengo una pequeña obsesión antes de empezar cualquier reunión o algo que considero importante: tomarme un café, solo, sin azúcar, sin nada añadido. Esos minutos de re-conexión me ayudan a enfocarme. Puro placebo. Pura obsesión. Puro enfoque

DEMOSTRAR EL ROI:

Conseguir demostrar el retorno de la inversión en tiempo y dinero para alguien (cliente individual, empresa, organización…) que ha invertido en contratar mis servicios y que ha depositado en mí su confianza. Me obsesiona buscar e implementar métodos para demostrar que mi trabajo retorna valor

LA Simplicidad.

Creo en el poder de lo simple. Me obsesiono en crear cosas (conferencias, talleres, consultorías…) lo más fáciles, replicables, escalables y sencillas posibles. Intento reducir al máximo la parafernalia y las lucecitas brillantes y me centro en la potencia de la orientación a los resultados y a la consecución de los objetivos que se han definido.

INTERACCIÓN humana CON mis clientes.

Me obsesiona generar una interacción fluida con mis clientes. No creo en la relación cliente – empleado clásica. Creo en la formación de equipos, donde cada uno tiene su rol y cada uno recibe su forma y canal de compensación por el tiempo y el esfuerzo invertido. 

DEPORTE

Para mí es absolutamente fundamental hacer deporte. Hay un abismo entre mi actividad cuando estoy en forma de cuando no lo estoy. Mantenerme activo y practicar deporte (al menos, cada 3 días) me resta tiempo para otras cosas, pero me hace estar al 100% en todo lo que hago y me estabiliza mental y físicamente.

Como ves, algunas de estas obsesiones derivan de la educación que he recibido. Otras, están en mi por culpa de algunos de mis miedos. 

Otras sencillamente son hábitos que sigo manteniendo por no conocer otros más eficientes que los suplan.

 Algunas son buenas, otras no tanto. Pero todas me definen ahora, en este momento. 

¿Por qué esconderlas?

Imagina un mundo con personas que no fueran capaces de tener estos puntos de personalidad tan intensos y particulares. ¿Qué aburrido, no?

Venga, te toca. ¿Compartes tus obsesiones con nosotros?

Foto: cl a ra maría inés

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