La marca personal suele ser un proceso continuado, lento y que requiere mucho trabajo, constancia y es algo que nunca puedes dejar de gestionar a lo largo de tu carrera. A cambio, hacerlo solo aporta beneficios.

¿Qué queda de nuestra marca personal, para la eternidad?
No sé si deberemos seguir gestionando nuestra marca personal una vez que abandonamos este mundo desde ultratumba, pero sí que deberíamos dejarlo todo atado para que nos la gestionen de la misma manera que lo haríamos nosotros si estuviéramos presentes.

Personal Branding hoy, mañana, siempre
Los beneficios del personal branding se empiezan a notar desde el primer momento en el que empiezas el camino. Y esta reflexión me acerca más a comprender una idea que creo que debe ser clave en un proceso de marca personal y es que no existe una “culminación” del proceso de gestión del personal branding.
Muchas personas que se interesan por gestionar su marca personal esperan que este proceso tenga un punto final, una meta, un objetivo único.
Pero en realidad, éste es un proceso en un “continuum” de objetivos, metas e hitos dónde cada uno de ellos es el inicio del siguiente.

¡Y esto es realmente lo mejor de haber empezado! Porque el Personal Branding es crecimiento personal… ¿Y cuándo queremos parar de crecer? ¡Nunca!

Foto: Sergi Martinez