El amor no es escalable

El amor no es escalable

La escalabilidad, entendida como replicación, poco a poco llega a su fin, porque, para que tu producto o servicio sea vendido, debe enamorar.

Y el amor, amig@, no es escalable.

¿El producto/servicio no importa? ¡Pues claro que sí! De hecho, es lo más importante que hay. Pero hoy, en este contexto global, interconectado, la excelencia en tu producto o servicio viene “por defecto” (se le da por supuesta) si quieres que permanezca en el mercado durante algún tiempo prolongado.

Pero una cosa es la excelencia en aquello que vendes y otra (diferente, pero íntimamente relacionada) es la capacidad que este tenga de enamorar. Y con amor me refiero a:

  • Conexión emocional.

La conexión emocional debe estar incrustada en el corazón de tu producto o servicio. La necesidad de conectar emocionalmente con tu audiencia, cliente, comunidad, empelados… y todo lo que rodea a aquello que vendes debe estar dentro de la misma estrategia de su desarrollo.  Lo que antes era un extra, un “valor añadido”, ahora es un “must” en el núcleo del negocio y pasa a posicionarse en primera línea de los “momentos de la verdad” con las personas.

De nuevo, como casi en todo lo importante en esta vida, la emoción se impone a la razón.

  • Elección por amor.

Ya no existen productos que son “chollos escondidos” por descubrir. Lo bueno se conoce y lo malo… aún se conoce más.

Como hemos comentado antes, para permanecer en el mercado, se da por supuesto que tu producto es excelente. En este sentido, las personas que puedan necesitar tus servicios saben que cualquiera de las opciones del mercado les va a brindar las prestaciones que necesita.

Es entonces cuando el cliente escogerá el producto que sea capaz de enamorarle más.

  • El amor surge entre personas.

Los mensajes de las personas que representan una marca no solo refuerzan los mensajes de la marca corporativa, sino que la tendencia es que se vayan imponiendo.

Bienvenido Employee Advocacy

Tienes algunos datos de peso sobre este tema en el excelente post de Guillem Recolons en el blog de Soymimarca “El auge del empleado social en la empresa

Los datos que más dejan ver el amor entre personas:

  • El contenido compartido por los empleados sociales consigue un engagement 8 veces más que el contenido compartido por los canales de marca (Fuente: Social Media Today)
  • Alcance: Los mensajes corporativos de marca alcanzaron un 561% más cuando se compartieron con los empleados frente a los mismos mensajes compartidos a través de los canales sociales de la marca (Fuente: MSLGroup)

Tanto engagement como alcance rompen moldes cuando se comunica a través de personas.

¡Eso es amor!

  • Se acabó la escalabilidad, llega el momento del amor de verdad.

Lo siento: conexión humana, confianza, emoción no son procesos que sean escalables, porque son procesos que solo podemos crear los humanos. Y aunque alguna vez a los humanos nos hayan llamado recursos, no, no somos escalables.

¿Puedes montar un negocio lo más escalable posible? Claro. Pero el consumidor no te va a comprar por lo barato y replicable que sea tu producto, sino por lo único e irrepetible que sea su experiencia con él.  

¿Lo que vendes es excelente? Enhorabuena, lo necesitarás para permanecer en el mercado ¿tienes un modelo de negocio que “sobre el papel” es escalable? Ok, quizás convenzas a algún inversor en meter dinero en tu proyecto.

Si ya tienes lo anterior: ahora céntrate en lo importante: ENAMORA

FotoAndrea Lobos

Trolls: Ladrones de atención.

Trolls: Ladrones de atención.

Siempre ha existido la figura del ladrón, del pillo, de aquél que se quiere beneficiar de aquello que no ha producido con su esfuerzo. Alguien que quiere un trozo del pastel ajeno.

Cada momento, tiene su ladrón.

El pillo se adapta a las circunstancias del entorno para saciar su codicia.

Mil formas, mil momentos, pero todos con el mismo objetivo: robar tu bien más preciado.

  • El oro en internet: la atención.

Hoy, en la nueva economía conectada, la atención es posiblemente el bien más preciado.
Todos, de alguna manera, cuando dejamos nuestro mensaje en internet, lo dejamos con la intención de que alguien, en algún lugar de este planeta, le dedique su atención. Luchamos por el tiempo dedicado de nuestra comunidad a nuestro contenido. Luchamos por generar interacción con aquellos que nos siguen y a lo sumo, que se tomen la molestia de compartir aquello que dejamos en la red con otras personas.

  • Trolls: ladrones de atención

Pero hay personas que no entienden que deben (o son incapaces de) generar el valor suficiente para conseguir la atención alrededor de su mensaje. Y, cuál parásito, se enganchan al valor ajeno para absorber la atención que necesitan.

Ya lo sabes, generar y mantener la atención de tu comunidad es una carrera de fondo. Un estado de equilibrio entre disciplina y creatividad.

Una vez lo consigues, no lo dudes: los ladrones de atención van a aparecer para buscar la manera de poder arañar un poco de esa atención que te están prestando a ti.

  • No les des lo que quieren.

La única manera de combatir a un troll es privarle de aquello que más desea: la atención de tu comunidad o de ti. Por ello, no hay que dudarlo: no les des lo que quieren. Ni una migaja. Elimínalos, bloquéalos.
Apártalos de manera fulminante de tu entorno.

Si les prestas la más mínima atención, le estarás entregando una migaja de lo que más desean. Y eso es permitir que roben lo más valioso que tienes en internet.

Imagen:Tom Sparks

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