Vamos al grano: Creo que es imposible conocerse a uno mismo totalmente. Considero humildemente el autoconocimiento una utopía usada magistralmente por aquellas personas que pretenden vender “verdades absolutas” como soluciones a “problemas universales”.

Creo que somos seres cambiantes. Hoy no somos el mismo de ayer, ni el mismo que seremos mañana. Cada situación, cada impacto, cada experiencia, reestructura la totalidad de nuestros esquemas mentales. Mueves una ficha y se mueven todas.Pero no quiero venderte cuestiones metafísicas, quiero que compres la practicidad de mi propuesta. Autoconocimiento, no es práctico. Huye de esta totalidad.
Ve al grano. Atoreconócete. Reconoce tus esquemas mentales, los valores en los que te basas, tus patrones de comportamiento.
Hazlos operativos y monta una estrategia para lograr tus objetivos. Cuanto antes, mejor.

Para Auto-Reconocerse es necesaria la introspección. Así que pensé que sería bueno dejarte escritas algunas de las técnicas psicológicas usadas para generar una introspección que, por ser sencillas, puedes aplicarte para generar las bases de tu estrategia de marca personal, facilitando el reconocimiento interior:

  • LA CÁMARA LENTA:

Tomate un respiro. Un par de minutos al día, cuando puedas. Cuando tengas tiempo, pon la cámara lenta en “modo on”. Haz cualquier actividad lo más lento posible y aprovecha para focalizar toda tu atención en ella. Experimenta que sucede en ese momento. Por ejemplo, puedes coger un boli y focalizar toda tu atención en el contacto de tus dedos sobre él. En cómo tu mano se coloca para cogerlo, en ser consciente que este sencillo gesto es producto de una increíble precisión fruto de años y años de evolución. Al cambiar el foco de atención, puedes notar sensaciones diferentes a las que estás acostumbrado. Siente el aquí y el ahora. Luego recupera tu foco de atención normal. Tómate unos minutos para reflexionar sobre cómo te has sentido. Puedes descubrir muchas cosas interesantes sobre ti.

  • ESCUCHA A TU CUERPO:

Sé que es difícil, pero encuentra un momento de soledad. Ponte cómodo, relajado y cierra los ojos. Intenta crear un ambiente en absoluto silencio. Para este ejercicio nos interesa eliminar entre el 80 y el 90 por ciento de la percepción sensorial para centrar, como en el ejercicio anterior, todo el foco de atención en un punto. Ahora este punto a vas a ser tú. Cuando hayas cerrado los ojos, piensa que vas a iniciar un viaje por todo tu cuerpo. Prepara el viaje, piénsalo. ¿Qué puntos vas a visitar? Inicial el viaje. Identifica sensaciones. Sé consciente de cómo te sientes. ¿Es fácil? ¿Es cómodo? A veces un encuentro con nosotros mismos, puede ser sorprendente. Nominaliza tus sensaciones, ponles nombre. Luego anota estas reflexiones.

  • IMAGINA QUE NO TIENES PERMISO:

Ármate con un bolígrafo y un papel y disponte a jugar. Imagina que no necesitas permiso y escribe qué harías en las siguientes situaciones:

-Si estuvieras más dispuestos a decir lo que realmente piensas ¿Qué dirías?
-Si pudieras expresar realmente quién eres ¿Qué harías?
-Si te atrevieras a ser más descarado ¿Qué es lo que harías?
-¿Qué harías si no necesitaras el permiso de tu jefe/pareja/padres?

Ahora piensa lo mismo, pero con la condición que hoy es el último día de tu vida. ¿Potente, no?

A menudo, las normas sociales, implícitas o explícitas, reprimen aquello que realmente quieres hacer o sentir. Por supuesto, hay cosas que habrás escrito que nunca nunca vas a hacer (pueden crear un problema social grave o no son legales). Descarta estas. Vuelve a fijarte en las que han quedado. ¿Realmente todas son imposibles? Recuerda, es un juego para poner de manifiesto tus creencias y tus valores, reflexionar sobre ellos y quien sabe, quizás replantearlos.

¡Comparte tu experiencia!
Si alguna de estas técnicas te ha ayudado o incluso el simple hecho de pensar en hacerlas te ha hecho reflexionar, el objetivo de este post estará más que cumplido.

Y si has probado alguna…. ¡Sería genial que nos comentaras tu experiencia en los comentarios! ¿Te animas?